Incluye fotografías analógicas, esculturas de cerámica, dibujos, papeles escaneados, textos, intervenciones y collages. Escrito asimismo en primera persona trata de llevar a otra vía de lenguaje a través de la fusión de estas técnicas mixtas.
En una búsqueda de expandir el proyecto más allá de la imagen, desarrollo una instalación de carácter tangible, objetal, hilada con el rojo como camino. Un acercamiento a lo que nos limita y deseamos, hacia lo cíclico que se repite y repetimos, las piedras en el camino, las reglas, lo que parece verse con claridad, pero también se nos oculta.
(2025)
Ha formado parte de la exposición colectiva “Habitar el proceso” en el Espacio Tangente de Burgos en forma de propuesta instalativa.